Muerte de Colten Boushie: El caso que hizo reflexionar a Canadá sobre el racismo

Foto cortesía: netnewsledger.com

El 9 de agosto de 2016 un joven de 22 años de origen indígena, residente de la Primera Nación Cree Red Pheasant recibió un disparo en la parte posterior de la cabeza, hoy todavía esta historia que conmocionó a Canadá sigue generando debate en la opinión pública.

El hombre detrás del gatillo se llama Gerald Stanley, un granjero de la región de Biggar, en Saskatchewan. Un hombre de 56 años que hace unos días fue liberado de todos los cargos que pesaban en su contra.

La historia de los hechos

Boushie viajaba en una camioneta junto a su novia y tres amigos más, todos miembros de la Primera Nación. Luego de pasar el día divirtiéndose en un río del sector sufrieron un problema con su auto y entraron en el terreno de Stanley.

De acuerdo con algunos reportes, uno de los jóvenes intentó encender una moto, propiedad del granjero y además también se indicó que Boushie llevaba un arma. En medio de la tensa situación, la víctima, que estaba en el asiento delantero de pasajero, recibió un tiro en la cabeza.

Stanley se enfrentaba a tres posibles decisiones: culpable de homicidio en segundo grado, culpable de un cargo menor (homicidio culposo) o inocente de todo cargo. El jurado de cinco hombres y tres mujeres optó por la última opción.

Reacciones ante la noticia

La comunidad indígena lo consideró un caso de racismo sistemático, pues muchos cuestionaron el hecho de que el jurado estaba constituido por personas blancas y que no hubiera ningún miembro de la comunidad indígena.  También se criticó el hecho de que no se decidieran por homicidio culposo.

Por su parte, el primer ministro canadiense Justin Trudeau se solidarizó con la familia del joven y les dijo que hablaran con la ministra de justicia. Mientras que la ministra de justicia Jody Wilson-Raybould, quien es de origen indígena, también señaló en Twitter que “Canadá podía hacer las cosas mejor”.

Por su parte, los distintos grupos indígenas también denunciaron el resultado del juicio, el cual consideran un signo del racismo que todavía existe en Canadá hacia las comunidades indígenas.

Por el contrario, los conservadores aseveraron que las opiniones del primer ministro y otros miembros de su gabinete son “inapropiadas”, por poner dudas sobre el sistema de justicia y en la decisión del jurado, la cual deberían respetar.